
Mi primera vez en un open mic
Se apuntó a las ocho, tocó a las diez y se quedó hasta el final. Nos cuenta cómo fue su primera vez en un open mic de barrio, sin experiencia previa.
Lo primero, dice, es llegar pronto y apuntarse. Lo segundo, no llevar más de lo necesario. Y lo tercero, escuchar a los demás: ahí está la mitad del plan.
Ahora va casi todas las semanas y ya conoce a quien lleva el backline y a quien presta una guitarra.

